Cambiemos la cultura organizacional

Caminando por los pasillos de una organización  se puede sentir la cultura que cada individuo tiene respecto a la misma. Desde la distribución de los espacios físicos, forma de vestir, prácticas, actitudes y acciones. Si bien algunas veces parece invisible y no se hace notar, es parte fundamental de las actividades del día a día, es el aire que respiramos.